martes, 25 de agosto de 2009

Una décima

Una décima de segundo es suficiente
para cambiar el rumbo, el contexto
para tornar noches estrelladas,
flores olorosas, caminatas por la plaza,
días completos en noches turbias
y dolor de estómago ...
Una décima de segundo es suficiente
para cambiarlo todo, para estropear
sin tiempo a rectificar, a retroceder...
Lo siento mucho ... por la parte que me toca
Perdón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario