Una décima de segundo es suficiente
para cambiar el rumbo, el contexto
para tornar noches estrelladas,
flores olorosas, caminatas por la plaza,
días completos en noches turbias
y dolor de estómago ...
Una décima de segundo es suficiente
para cambiarlo todo, para estropear
sin tiempo a rectificar, a retroceder...
Lo siento mucho ... por la parte que me toca
Perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario