Que ya no conquistan en su nombre,
que ya no la miran como antes,
que ya a nadie le importa si mengua
ni le cuentan a ella las penas ni los desamores.
Acaso perdió su encanto?
Acaso damos por sentado su brillo?
Qué fue de la luna?
Por qué no la busco ya entre las nubes...
por qué no me regocijo en su belleza?
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