lunes, 17 de febrero de 2014

...y, aún así, ser feliz!

Hubo días en los que apenas pensaba en ti y días en los que hubiera dado un brazo por un minuto contigo. Días de frío y de lluvia, y días de postres y de sol. De pasar por tu casa y de dar un rodeo para no rozarla. De buscarte entre la gente y de esconderme de ti.

Hubo fechas señaladas y fechas olvidadas. Casualidades que fueron lo menos casual de nuestras vidas.

Hubo noticias que me paralizaron y otras que sin saberlo ya me esperaba. Hubo “me asusta y a la vez quiero que pase”

Hubo amigos del alma que no estuvieron ahí y gente que apareció de la nada como enviados por alguien para cuidar de mi.

Hubo encuentros con dolor de estómago y otros en los que me hubiera quedado a vivir contigo. Hubo días que deseé morirme y días en que la vida me pareció mejor que las películas. Días sin respuestas y días sin preguntas. De vivir y de sobrevivir.

Hubo algo de pasión, pero también ganas de nadie que no fueras tu. Móviles apagados y teclas que ardían para que te escribiera.

Hubo noches perfectas que acababan mal cuando tocaba irse a dormir. Canciones nuevas y tus viejas canciones. Paseos bajo la lluvia por si aparecías y noches en otras ciudades sólo para no encontrarte.

Hubo sorpresas, certezas, esperanza, pena.

Transición.

Hubo días malos y buenos, pero todos sirvieron para entender que nunca volverías, y, aun así, ser feliz. 

Silvia Foz

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